La disputa por la recuperación del inmueble escaló a un choque político entre la Alcaldía y el nivel departamental. En un video divulgado por el mandatario municipal, el lenguaje pasó de los argumentos administrativos a los señalamientos personales.
El alcalde de Arauca, Juan Quenza, reaccionó públicamente a las críticas surgidas por la restitución de la terminal de transporte y los operativos de las autoridades de tránsito en la capital araucana. En un video compartido por sus redes sociales el mandatario se reivindicó como primera autoridad municipal y dirigió expresiones ofensivas contra el gobernador de Arauca y la autoridad departamental de Tránsito.
Entre las frases atribuidas al alcalde figuran «no se metan conmigo, yo soy la primera autoridad» y «bandido corrupto». Estos señalamientos realizados en el enfrentamiento político no son hechos acreditados sobre la conducta del gobernador o de otro funcionario.
El origen del enfrentamiento
La confrontación tiene como antecedente inmediato la diligencia del 5 de noviembre mediante la cual la Inspección de Policía recuperó materialmente el inmueble ocupado por Asotransmar. Ese mismo día se conoció un video donde Qüenza increpa a los agentes de tránsito por los puestos de control. A su vez la autoridad de transito departamental hizo fuertes declaraciones contra el acalde de la capital.
En el video inicial, donde se ve al alcalde, en pantaloneta y chanclas, reclamando a los funcionarios de la gobernación, los reto a que el 6 de noviembre volvieran a instalar el puesto de control.
Una terminal sin claridad operativa
La salida de la asociación abrió interrogantes sobre el esquema que asumirá los despachos y servicios complementarios. La defensa de Asotransmar alertó sobre el impacto potencial en 23 empleados y sobre contratos con locales situados dentro de las instalaciones.
El alcalde defiende las facultades de la administración municipal; sus contradictores cuestionan el procedimiento. Ni un video ni un intercambio de insultos sustituyen esos documentos.
La consecuencia más inmediata es la necesidad de informar a transportadores y pasajeros quién administrará el inmueble, qué servicios se prestarán y de qué manera se protegerá la continuidad de la operación.









