El problema técnico obligó a restringir el tráfico aéreo el 4 de noviembre. Aerocivil reportó que la falla fue superada, aunque los pasajeros siguieron enfrentando cancelaciones y reprogramaciones.
Una interrupción en los sistemas de visualización radar utilizados por el control de tránsito aéreo afectó el miércoles 4 de noviembre la operación del aeropuerto El Dorado de Bogotá y produjo consecuencias sobre conexiones en otras ciudades. La contingencia comenzó alrededor de las 12:40 del mediodía, según los primeros reportes.
Los controladores experimentaron dificultades para observar en pantalla la posición y el movimiento de las aeronaves. Eso no significa necesariamente que los radares físicos dejaran de emitir información. Nicolás Beltrán, representante de los controladores aéreos, explicó que el fallo se presentó en las pantallas de visualización.
Procedimientos alternativos de seguridad
Para preservar las distancias de seguridad se recurrió a procedimientos alternativos, con mayores separaciones entre aviones y reducción del flujo simultáneo. Los efectos incluyeron suspensión temporal de despegues, retrasos y cancelaciones. La situación alcanzó la operación del José María Córdova de Rionegro y otras conexiones nacionales.
La Aerocivil informó durante la tarde que la novedad había sido superada y que los despegues en Bogotá se desarrollaban con normalidad. También señaló que en Rionegro se levantó la separación ampliada aplicada de forma preventiva. Los equipos técnicos continuaron supervisando los sistemas.
Los itinerarios tardaron en recuperarse
La normalización técnica no resolvió de inmediato los itinerarios. LATAM reportó ocho vuelos cancelados, equivalentes a 16 frecuencias en su balance, mientras Clic informó otras diez cancelaciones. Estas cifras corresponden a reportes de aerolíneas y no deben sumarse como balance oficial definitivo del sistema nacional.
La causa técnica específica aún debe esclarecerse. Los viajeros afectados pueden consultar directamente con sus compañías la reubicación y las condiciones aplicables a sus tiquetes, pues la contingencia se produjo incluso en rutas que no tenían como destino final Bogotá.









